Qué regalar a una niña o un niño que ya lo tiene todo

Qué regalar a una niña o un niño que ya lo tiene todo

Qué regalar a una niña o un niño que ya lo tiene todo

Me pasa muchísimo. Me escribe una madre, o una abuela, y me dice: "Angela, es que no sé qué regalarle, tiene de todo". Y la entiendo perfectamente, porque yo también he estado ahí: dando vueltas por tiendas llenas de juguetes y con la sensación de que ninguno iba a durar más de dos semanas fuera de la caja.

Con los años he llegado a una conclusión muy sencilla: cuando un niño ya lo tiene todo, el problema no es encontrar otro juguete. Es encontrar uno diferente.

Los juguetes de moda duran lo que dura la moda

Seguro que lo has visto en casa. El juguete estrella del cumpleaños, ese que pedía a gritos, pasa quince días en el centro del salón y luego... al fondo del armario. Y no es culpa del niño. Es que hay juguetes pensados para deslumbrar el primer día, no para acompañar.

Los que de verdad se quedan son otros: los que no hacen nada solos. Sin pilas, sin canciones, sin botones. Los que dejan todo el trabajo a la imaginación. Esos son los que al cabo de los años siguen ahí, llenos de historias.

Lo que pasa cuando el regalo lleva su nombre

Te voy a contar mi momento favorito de este trabajo. Es cuando me mandan el vídeo de la niña, o el niño, descubriendo la casita y viendo su nombre grabado en la fachada. Hay un segundo, justo ahí, en que cambia la cara. Porque entiende que esa casita no es una casita: es la suya. No hay otra igual en el mundo.

Y ese detalle, que parece pequeño, lo cambia todo. La cuida más, porque es suya de verdad. Juega con ella de otra manera. Y dentro de muchos años, cuando ya no juegue, esa casita seguirá teniendo su nombre y su historia.

Un regalo personalizado dice algo que ningún juguete de estantería puede decir: esto se ha hecho pensando en ti.

Hecho a mano, sin prisa, para que dure

Cada casita que sale de nuestro taller de Aldaia, en Valencia, está hecha a mano, en madera, con sus tiempos. Todas llevan el marcado CE, que garantiza que cumplen las normas de seguridad de los juguetes, porque están pensadas para lo que son: para jugar mucho y durante muchos años.

No fabrico regalos para una temporada. Fabrico casitas que pasan de una hermana a otro hermano, y que más de una familia me ha dicho que piensa guardar "para cuando tengan hijos". Eso, para mí, es el mejor piropo.

Y lo mejor: el regalo empieza antes de llegar

Aquí viene mi parte preferida. Con el configurador 3D de la web podéis diseñar la casita juntos: el color del tejado, el papel pintado de cada habitación, el nombre de la fachada. Hay familias que me cuentan que la tarde que pasaron eligiendo colores fue casi tan divertida como el día que llegó la caja.

Y si te apetece una experiencia aún más especial, tengo la casita sin pintar: llega en madera natural, lista para pintarla en familia un fin de semana. El regalo deja de ser una cosa y se convierte en un recuerdo.

En resumen

Si esa niña o ese niño "ya lo tiene todo", lo que le falta no es otro juguete. Es un regalo con significado: hecho a mano, con su nombre, diseñado para él. Un regalo que no se mide en semanas, sino en infancias.

¿Lo vemos? Entra en el configurador 3D y diseña una casita única en cinco minutos. Y si tienes cualquier duda, escríbeme: me encanta ayudar a elegir.